Los traumas se heredan

Los traumas se heredan

Algunas personas cuestionan la afirmación que da el título a este post.

¡Cómo se van a heredar los traumas! ¡Qué exageración!

Está claro que cada persona tiene sus propios traumas, los que ha experimentado durante su vida, pero eso de que heredamos traumas suena demasiado abstracto, indemostrable…

Parece que a algunas personas lo que les pasa es que les causa rechazo la posibilidad de haber recibido algo indeseado de sus familiares y reaccionan negando que eso ocurra sin conocer que esto es un hecho probado por la ciencia.

Cuando una persona tiene una experiencia de alto impacto emocional, especialmente si no consigue apoyo ni tiene recursos para superarla, acaba teniendo unas consecuencias mentales y/o físicas para ella misma que pueden acabar traspasando de alguna forma a la siguiente generación.

Los traumas se traspasan genéticamente a personas que no han tenido nada que ver con el hecho (los estudios y experimentos de epigénetica llevan desde los años 90 del siglo pasado demostrándolo) y también mediante la educación cuando nuestros parientes y cuidadores nos aleccionan de forma más o menos consciente sobre lo que debe darnos miedo, sobre de qué debemos protegenos y cuál es la mejor estrategia ante determinados peligros: ¿atacar, huír, pasar desapercibidos o pedir ayuda?

Los miedos heredados

Una persona puede sentir pánico a animales, personas, situaciones no por la mala experiencia que haya tenido con ellas sino por el sufrimiento que experimentó alguno de sus padres, sus abuelos, otros antepasados y hasta ancestros.

Un ejemplo: muchas personas tienen miedo a las arañas, se calcula que un 5% de la población tiene aracnofobia sin haber tenido ningún contratiempo con esos bichos.

Este miedo está considerado atávico (ancestral) y es consecuencia de que nuestros antepasados enfermeban y morían con su veneno y el miedo a sus inoculaciones se ha quedado fijado en nuestros genes para que evitemos ese peligro potencial

Un experimento de epigenética que se hizo con grillos en 2010 demostró que los hijos de madres expuestas al peligro de una araña lobo tenían un miedo innato a ellas.

Una tataranieta llamada Diana me escribió para contarme su caso…

«Cuando era una adolescente recuerdo que una de mis hermanas se despertaba en la noche con mucho miedo a que hubiera un incendio en casa. Mi madre, siendo psicóloga, la tranquilizaba haciéndola razonar en cuanto a su “temor”.

Fue ese mismo miedo, en aquella época, el que me llevó a planificar rutas de escape por si algún día tenía que enfrentar un incendio, y no morir en el intento de escapar. Pero al ser la mayor, preferí no compartir esto con mi hermana. ¿Cómo lo iba hacer si estábamos ayudándole a superar ese miedo?

Al poco tiempo se despertó en mí un gran interés por mis ancestros y me puse a investigar el pasado de nuestra familia. Ha sido una ardua labor que me ha llevado 20 años.

Hace más o menos dos años, logré llegar a lo que sería un gran descubrimiento en mi árbol familiar. Por parte de mi padre, somos descendientes de aquellos judíos que fueron expulsados, forzados a convertirse o procesados por la inquisición.

Me llamó la atención en particular una pareja que fue enjuiciada y condenada a morir en la hoguera. Creo en la memoria genética, y en ese momento comprendí mi miedo a morir quemada. Lo había “ heredado” a través de mis ascendientes.

Llamé a mi hermana y en un momento de verdad, nos dimos cuentas que ella al igual que yo, tiene ese mismo temor.  Fue un gran respiro que nos ayudó a comprender más quienes somos.

En lo personal, he trabajado a través de la meditación para reconciliar y curar mi memoria genética con lo sucedido a a esta pareja de abuelos. Les he dado las gracias por su vida para que yo pueda vivir la mía».

Heredamos miedos por una buena causa

Así estamos mejor protegidos ante peligros probados y tenemos más posibilidades de sobrevivir.

La causa es buena, las consecuencias no tienen porque serlo ya que…

  1. Un peligro de hace una década o hace un siglo seguramente ha dejado de serlo hoy.
  2. Que alguien haya tenido una mala experiencia en un deteminado momento/contexto/ambiente no significa que a él u a otra persona, otra vez, o siempre, vaya a pasarle lo mismo. Las reglas de tres no son aplicables a todo. Simplemente tuvo mala suerte.

Cargar con miedos de otros puede resultar muy cansado, es insano.

Nos impide tener experiencias propias, que es verdad que supusieron un peligro para otros, pero no tienen que serlo para nosotros.

Porque tu padre tuviera un accidente de avión eso no significa que tú tengas que renunciar a este medio de transporte.

Porque tu abuela experimentara un duelo traumático por el fusilamiento de su padre eso no tiene porque mantenerte rabioso/deprimido/asustadizo como ella.

Revísate tus reacciones

Sobre todo si son muy viscerales, desproporcionadas y comportan huida, congelación o ataque (las reacciones propias de los traumas).

¿Tienen que ver con una experiencia tuya anterior o no le encuentras explicación?

Si no sabes responder por qué te pasa lo que te pasa, revisa tu árbol genealógico porque quizás estés experimentando un trauma transgeneracional.

Detectar esta clase de herencia es el primer paso para cambiar tu fobia o tu comportamiento limitante y/o dañino.

Puede que necesites acompañamiento para hacerlo y poderte exponer gradualmente a la situación que te inquieta y desregula. Pide ayuda.

(Re)conoce los traumas

También puede resultar eficaz hacer lo inverso.

Si ya conoces los traumas que han vivido tus familiares piensa cómo las consecuencias han salpicado a las siguientes generaciones.

En el caso de que no te venga a la cabeza ningún trauma, vas a tener que investigar un poco más tu genealogía.

¿Crees que has heredado algún trauma?
¿Qué consecuencias ha tenido en ti?

9 comentarios en “Los traumas se heredan”

  1. Yo trauma en sí no tengo! Pero si alguna herencia tipo jaquecas en nuestra familia que han ido pasando de padres a hijos y hoy los que somos nietos también nos ha tocado lidiar con ellas..espero que a los tataranietos no les toque.

  2. A los 8 años viví un trauma profundo en el colegio (objetivamente hoy no sería tal, pero yo lo viví así). Ese verano (por el contraste con el sol) aparecieron manchas blancas en la piel en varias partes del cuerpo, y todavía conservo algunas. Diagnóstico: vitíligo. Nadie, en mi familia conocida hace 50 años tenía vitíligo. Hoy tengo 2 hijos, los 2 tienen vitíligo.

    1. Hola Esther:
      Gracias por compartirlo. Se desconocen las causas que originan esta enfermedad, así que espero que los científicos apuesten en breve por saber qué origina el vitíligo y qué lo puede mitigar.
      Un abrazo

  3. Muy buen tema!. En mi familia, por parte de mi padre, desde hace mas de 3 generaciones (por lo que pude averiguar). Heredamos «temblor esencial» en extremidades, no es parkinson, nosotros somos 5 hnos. y solo lo heredamos mi hna y yo (mellizas). Supongo que llevamos mas genetica de esa rama, bisabuela paterna. En biodescodificacion, me dicen puede ser un trauma.., ¿Cómo es posible averiguar, para sanar a futuras generaciones?. GRACIAS

    1. Hola Hilda:
      Es la primera vez que escucho hablar de temblor esencial.
      El origen puede ser un trauma, claro, pero honestamente no sé cómo se puede abordar esta enfermedad.
      Yo en lo que puedo ayudar es en cuestiones de creencias y emociones.
      Un abrazo

  4. Hola Hilda , en el hospital clínico de Santiago de Compostela (CHUS), aplican una técnica pionera para eliminar el temblor esencial (HIFU). Más allá de puedas investigar posibles traumas, como alguna situación de mucho peligro durante vuestro embarazo o vivida por alguien en vuestro linaje, creo que esta técnica es una luz para este tema. Saludos. Sonia

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