
Una cosa es que te flipe la genealogía…
Y otra ser un/a flipado/a.
Y en este post te voy a hablar de los últimos, de gente que se le va la olla fantaseando con sus orígenes, o los de otras personas, y que acaba asegurando sin despeinarse parentescos que son un despropósito.
Que una cosa es tener una fantasía, una intuición o una ilusión genealógica y otra validarla con cero pruebas de tu teoría.
El «No tengo pruebas pero tampoco dudas» no vale en genealogía.
Hace un tiempo me encontré con que se le había dado publicidad a una investigación sobre la genealogía de la reina Leticia Ortiz destancando que unos documentos desvelaban que descendía de un Rey de España. Pues me puse a leer uno de los artículos y algo me llamó la atención…
El investigador llegó a la conclusión de que estaba emparentada directamente con el rey Fernando II de León porque una de sus antepasadas era Doña Agustina de Castro y «a partir de esta señora ya entroncamos con otros árboles mucho más amplios que acaban en Cañamero, que es un pueblo de Cáceres, que es donde murió el infante Sancho, hijo de Fernando II».
Tuve que releer varias veces el párrafo del artículo para entender que lo que se explicaba es que Leticia Ortiz estaba relacionada con Fernando II, no por una sucesión de personas emparentadas entre sí, sino por una sucesión de personas que tenía como genearca a alguien originario de un municipio y como en ese municipio murió el hijo de un rey, pues eso significaba que había parentesco. ¡Increíble!
O el periodista se explica fatal (no lo descarto) o la investigación no parece fundamentarse en todas la fuentes primarias necesarias para validar el parentesco (faltan documentos de todas las generaciones) ya que se menciona que a partir de Agustina la información se extrae de trabajos genealógicos de otras personas (árboles mucho más amplios). Y la verdad es que basar una investigación en trabajos de terceros nunca es buena idea.
Sea lo que sea este es un ejemplo de cómo a veces en genealogía se puede aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid para afirmar lo que a uno le venga en gana.
Hay quien le hace ilusión descender de brujas, pues da rienda suelta a esa fantasía y se monta su película. La actriz Aubrey Plaza mientras promocionaba «Agatha ¿Quién si no?», una serie sobre, fíjate tú, brujas, contaba que «Tengo la sensación de que una parte de mi familia podría venir de Zugarramurdi» y que «en su familia hay una historia ancestral de brujas que le llevó al norte de España, cerca de San Sebastián. Y es que tal era su curiosidad por conocer sus orígenes, que viajó al municipio navarro de Zugarramurdi, donde conoció la historia de la caza de brujas en el pueblo».
Es decir, aquí ya ni hay investigación genealógica ni nada, Plaza tiene la sensación de tener orígenes en un municipio y la da por correcta porque, ¡qué bien que quedan unas brujas en una genealogía! ¿No?
La verdad es que si alguien tiene ascendencia de personas nacidas en Zugarramurdi es más probable que descienda de quien acusaba a las mujeres de brujas más que de las víctimas, pero todo puede ser si no cotejamos documentos y nos dejamos llevar por la imaginación.
¿Y qué te parece que haya alguien que le haga ilusión emparentarse por la cara con Jack el Destripador?
Pues una famosa de Reino Unido, Gemma Collins, le dio por pensar que su bisabuelo podía ser el famoso asesino porque, ¡atención! ¡Sus familiares «vivían en Dorset Street, en el este de Londres, donde el famoso asesino dejó los cuerpos mutilados de algunas de sus víctimas»! ¡Boooom!
Ahora vivir en la misma calle en la que aparecen cuerpos mutilados te convierte en pariente del psicópata que ha cometido esos crímenes. ¡Aiggggggggg!
Lo voy a tener que decir…
Los lugares no crean parentesco.
¿Qué será lo próximo?
¿Veraneo en el mismo municipio en que nació este político, así que es mi antepasado?
¿Comparto nombre con tal famoso, soy descendiente suyo?
¿Tengo la misma afición que tal princesa y por lo tanto es mi abuela sexta?
¿Cualquier cosa que se te pase por la cabeza puede valer para convertir a otro en tu antepasado?
Nooooo.
Hay gente que está delulu con su genealogía (o la de otra persona) y necesita que alguien le desmonte su relato para que no siga alimentando fantasías…
O quizás no, quizás esté bien así, ¿hace daño a alguien con ello?
No, ¿verdad? Pues, mira, adelante…
Sí, cariño, eres descendiente de un rey, de una bruja y de un psicópata si eso te hace feliz.
Parafraseando a La Vecina Rubia…
Te estás haciendo ilusiones genealógicas y te están quedando preciosas.
Así que…
Emparéntate con quien quieras, solo te pido que no lo llames genealogía… Lo que tú estás creando es una mitología y eso también puede tener su mérito si lo haces bien.





Es cierto hoy existe una apertura singular que están apareciendo muchas aplicaciones que aseguran que te pueden hacer una genealogía por mucho dinero, quizás esto vaya bien, pero cuando hay fantasías de poner tu apellido por que piensas que todos los González por ejemplo eran nobles o eran judios, etc. Pero hay despertar de saber de tus raíces
Hola Fidel:
Lo que promueven algunas páginas es hacer el árbol genealógico fácil y gratis, pero esta afición requiere de inversión de tiempo y de dinero (mucho o poco).
También se siguen promocionando escudos de apellidos y así mucha gente acaba con una cartulina del escudo de los González y 3 párrafos de contenido random.
Un abrazo
Pues la verdad es que si (llamémosle hipótesis), pero sin documentacion ni prueba de ningun tipo que lo corrobore, me lo guardo para mi… Lo otro es arresgarse a hacer el ridículo.
O no, está de moda soltar burradas sin criterio y que te tomen en serio.
Hola Inma:
Estamos en la era de las fake news masivas, así que sí, «está de moda soltar burradas y que te tomen en serio» aunque eso no significa que no debamos criticar esta tendencia.
Un abrazo
He decidido que como mi abuelo era del mismo pueblo que José Bono somos familia, jajaja. Así sin investigar nada…
No puedo hacer nada para impédirtelo, Ester… 😉
Saludos Mireia
Relacionado con esto de las fantasías de creer que por tener un apellido de Reyes debo estar emparentado con ellos, me gustaría que me des tu opinión con respecto a lo siguiente: cómo comprobar históricamente una anécdota familiar que diga que un miembro de la familia siendo muy niña ( a finales del siglo XIX), fue raptada por un grupo de guerrilleros durante la guerra civil y más tarde abandonada en una casa donde se detuvieron a beber y comer?? . Qué hacer cuando alguien quiere saber sí hay manera de comprobar la veracidad de la historia??
Hola Laura:
Hay anécdotas que no son comprobables porque no ha quedado constancia documental del hecho.
¿Puede haber quedado recogida en algún libro?
¿Puede que haya personas que les suene que otras que ya no viven protagonizaran esa historia?
Un abrazo